domingo, 25 de septiembre de 2011

LOS MILLARES Y EL ARGAR


1. LOS MILLARES

    1. El yacimiento de los Millares
    2. Murallas y Fortines
    3. La vida en el poblado
    4. La ciudad de los muertos
    5. Conclusión
             2. EL ARGAR

    1. La cultura del Argar
    2. 3. BIBLIOGRAFÍA

1. LOS MILLARES

1.1 EL YACIMIENTO DE “LOS MILLARES”:

Los Millares es considerado como el más importante de los yacimientos europeos de la Edad del Cobre, está situado en el municipio de Santa fe de Mondújar, a unos 17 kilómetros de Almería, en una meseta en forma de espolón entre el Río Andarax y la Rambla de Huéchar.

Los hombres de Los Millares (2700-1800 a.c.) Desarrollaron una espléndida cultura agrícola, pionera en la introducción de la metalurgia del cobre en el Mediterráneo Occidental. Su extenso poblado estaba protegido por cuatro líneas de murallas y una decena de fortines avanzados, donde también resalta su impresionante necrópolis, con más de cien tumbas colectivas.

El emplazamiento del poblado fue por su valor estratégico, defendido de forma natural por dos de sus lados a orillas de un río, entonces navegable, cerca de las minas de cobre de la Sierra de Gádor y con un medio físico menos árido que el actual (con campos fértiles para el cultivo y abundante caza).


1.2
MURALLAS Y FORTINES:

El poblado de Millares estaba protegido con un extraordinario sistema defensivo, difícil de entender sin la existencia a unos 3 kilómetros, cerca de Alhama, de unos pueblos megalíticos dedicados al pastoreo.

- Muralla I: Es la más exterior y moderna, mide 310 metros desde las escarpes del Río Andarax a la Rambla de Huéchar. Presenta torres semicirculares a intervalos regulares y dos puertas. La puerta principal, precedida por un foso, con un largo pasillo amurallado.
También se observa entre las murallas I y II restos de una acequia que conducía el agua de unas fuentes cerca de Alhama de Almería.

- Muralla II: Mide 75 metros de longitud. Parece ser que era un lienzo de muralla de unos dos metros de anchura, luego reforzada por paramentos de mampostería y torres circulares. Presenta varias fases de construcción superpuestas y cabañas adosadas.

- Muralla III: Tiene forma casi circular y se desmanteló después de construirse la muralla I. Dentro de su perímetro se encuentran: un taller metalúrgico, de forma rectangular, con abundantes huellas de trabajo de metales y un horno en su interior, un silo junto a la muralla y excavado en la roca, unos restos sin excavar de un gran edificio rectangular de 32 metros de longitud, de interpretación aun incierta.

- Muralla IV: Situada en el extremo del espolón parece formar una especie de “ciudadela” interior. Es el recinto más antiguo y el último en ser abandonado por sus habitantes. En él han aparecido abundantes restos de cerámica campaniforme.

- Los Fortines: Se puede decir que la defensa del poblado se complementaba con un conjunto de fortines que se situaban al borde de la Sierra de Gádor y a ambos lados de la Rambla de Huéchar. De los diez que se han localizado, el más importante es el fortín I. Además de vigilar los campos de cultivo y el acceso al agua, eran centros de molienda y almacenamiento de cereales.


1.3
LA VIDA EN EL POBLADO:

La principal actividad económica del asentamiento debió ser agraria (trigo, cebada, legumbres, lino,...) y ganadera (ovejas, cerdos, cabras,...) al igual que la caza (ciervos, gamos, jabalíes,...); pero fue la introducción de la actividad de la metalurgia (cobre) lo que impuso el desarrollo de esta cultura. Este mineral era extraído de la cercana Sierra de Gádor, y con el fabricaban armas y útiles de trabajo que, en parte, se comercializaban.

La mayoría de las viviendas excavadas hasta el momento se encuentran próximas a las líneas de murallas. Todas son de tipo militar: cabañas circulares, de cuatro a siete metros de diámetro, con zócalo de piedra de mampostería y cubierta probablemente vegetal. Huellas de hogares, cerámica doméstica y molinos de mano son los restos más característicos.

1.4 LA CIUDAD DE LOS MUERTOS:

La necrópolis estaba normalmente fuera del poblado y costa de más de 100 tumbas colectivas, en las que se enterraban a los miembros de un mismo Clan con sus ajuares personales: armas, herramientas, adornos, cerámica simbólica, ídolos,... que pueden observarse en el Museo de Almería. La aparición de estos enterramientos dentro de los recintos amurallados, solo se puede explicar por el crecimiento de la población y la construcción de las murallas para protegerla, quedando así los túmulos dentro de los perímetros defensivos, como es ejemplo de la tumba reconstruida dentro de la Muralla I.
Como el resto de los “tholos”, consta de un atrio destinado a la celebración de rituales funerarios, un corredor con lozas de pizarra perforadas y nichos laterales para enterramientos infantiles y una cámara sepulcral colectiva en forma circular, con zócalo de pizarra y cubierta con una falsa cúpula. El conjunto se recubre con un túmulo de tierra y piedras.


1.5 CONCLUSIÓN:

Tras deliberar concienzudamente sobre las posibilidades funcionales de la muralla, nos hemos inclinado por la teoría más coherente; así, el carácter simbólico de la muralla es muy comprensible, pues estamos hablando de una época de hace unos 4000 años, donde convivían una serie de culturas que debido a su poco desarrollo económico, cultural y técnico y no estaban muy desarrollado.

2. LA CULTURA DEL ARGAR




En la Edad de los Metales, el período correspondiente a la Edad del Bronce se dá la llamada Fase Argárica. El Argar, localidad próxima a Almería, para algunos autores es una evolución de la almeriense, pero es más probable que proceda de influencias de otras culturas mediterráneas.
La cultura argárica comprende a toda la cultura del sudeste español y que paulatinamente había de infiltrarse con mayor o menor profusión en el resto de la Península (1500-1000 a.C). Son poblados argáricos: El Argar, Lugarico Viejo, etc, en Almería. La Bastida, en Murcia.

La base principal de la economía argárica era la ganadería, en especial la de la cabra, la oveja, el cerdo, el caballo y la vacuna. También practicaban la agricultura en las vegas, con cultivos de cereales y lino. Los intercambios comerciales también van a tener un importante desarrollo a partir de las técnicas de los metales y la necesidad de materias primas. Así, se han encontrado objetos de lujo venidos de otros puntos del Mediterráneo en el área de El Argar.
Las gentes argáricas fueron muy hábiles en el trabajo del bronce (espadas) mantuvieron relaciones con el Egipto de los faraones a través del Egeo, enterraban a los muertos en fosas, urnas, cistas y cuevas. La cerámica es lisa y pulida con perfiles carenados. Destacan las famosas copas argáricas de color oscuro.
Las joyas y armas están desprovistas de belleza ornamental.












3. BIBLIOGRAFIA

ALMAGRO, M. y ARRIBAS, A. – El poblado y la necrópolis megalítica de Los Millares – 1963

LULL, V. – La cultura del Argar – 1983

CARRILLERO, M. y SUAREZ, A. – El territorio almeriense en la prehistoria – 1997

2 comentarios:

ESTUDIO EL MAPA POLÍTICO DE ASIA